
jun 19, 2009
Yo, como muchos otros de España, tengo contratado el ADSL con Telefónica de España.
Lo que no recordaba de mi contrato es que había algo así como un antivirus preinstalado y que aseguraba que nunca te llegara un virus a tu ordenador. Siempre pensé que era una treta más de marketing, pero hoy recibí un e-mail de mailerdaemon@telefonica.net que decía así:
Estimado cliente,
Nuestros sistemas han detectado que el correo proveniente de sh-changhua@dedibox.fr estaba infectado por el virus Downloader.
Con el fin de garantizar su seguridad, el mensaje ha tenido que ser eliminado.
Reciba un cordial saludo,
Servicios de Telefónica Net
¿Será verdad que este antivirus funciona?, ¿o es otra treta para hacernos creer que de verdad sirve de algo el antivirus?
Se me ha ocurrido consultar el dominio del e-mail y curiosamente pertenece a una empresa que ofrece hosting en Francia. No dice nada bueno de una empresa de hosting a la que le pillan su dominio para enviar e-mails con virus…

Página web de www.dedibox.com

jun 18, 2009

Hoy me ha llegado un SMS a mi teléfono móvil con origen el número 7741.
Ese SMS decía así:
SE HA ORDENADO EL PAGO DE SU DEVOLUCIÓN DEL IMPUESTO SOBRE LA RENTA DE LAS PERSONAS FÍSICAS DEL EJERCICIO 2008
He dejado las mayúsculas que es tal cual como me ha llegado.
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jun 16, 2009
Hoy ha sido un día de lluvias en Arganda del Rey.
El primer susto nos sobresaltó por la mañana en el trabajo. Cayó un trueno que más parecía una bomba que un trueno standard. Debió caer cerca, porque sino no me lo explico. Justo antes de sonar el estruendo vi aparecer un fogonazo delante mío, al lado de mi compañera de departamento.
El resto del día fue tranquilo y sosegado.
Sobre las 20:00 mi mujer y yo decidimos das una caminata alrededor de las manzanas de nuestro edificio, y al salir vimos un cielo negro, oscuro y amenazador. Esa amenaza se cumplió ya que a los 20 minutos comenzó a caer agua en forma de goterones. Vimos pasar a nuestro lado a varias mujeres corriendo a refugiarse donde podían, pero mi mujer y yo nos quedamos impasibles, esta vez queríamos disfrutar de la lluvia, sentir como nos mojaba, como cuando éramos niños.

Llegamos a casa empapados. Mientras, la lluvia arreciaba con más fuerza. Nos quitamos la ropa empapada, ambos sonriendo como dos niños traviesos. Y así pasó el día… Disfrutando del momento…