Hoy volvía del trabajo y cuando fui a meter el ticket en las máquinas controladoras de la estación de Atocha vi que había una gran multitud concentrada en frente de ellas. Pensé que era algún tipo de manifestación pero cuando pasé las máquinas y me dirigía hacia el tren que me llevaría a Las Rozas vi realmente lo que estaba pasando.
Una multitud mirando hacia arriba a un hombre suspendido, o eso parecía, sobre una sola mano. Allí estaban todos: revisores, pasajeros, etc… haciendo fotos con las cámaras de sus teléfonos móviles. Nadie se movía de su sitio. ¿Estarían esperando a que se cayera o a ver cómo lo descolgaban para descubrir el truco?
Mientras, el artista Johan Lorbeer los miraba desde arriba sonriendo, sabiendo que estaba creando un espectáculo totalmente asombroso.
Al llegar a casa, me enteré que era una intervención urbana que formaba parte del festival Escena Contemporánea 09, en Madrid.




















