Al pasarme más de dos horas en transporte público para ir al trabajo y regresar, las únicas opciones que me quedaban para pasar ese tiempo era o tomarme una pseudo siesta durante el trayecto o escuchar música en el iPod.
Estas dos opciones ya han terminado de cansarme así que me planteé cuál era la mejor manera de aprovechar el tiempo. Decidí que estar conectado a internet sería una buena opción ya que podría realizar una gran variedad de cosas, como escribir artículos en el blog o investigar diferentes temas que me puedan atraer.

Buscando una manera de conectar a internet que no me repercutiera mucho en el bolsillo, ya de por sí maltrecho, pensé que usando mi Powerbook 15″ y la conexión de Simyo podría ser la solución. Simyo tiene una tarifa de conexión a internet mediante un modem 3G en la que sólo se paga por uso. No hay cuota mensual ni consumo mínimo. No era una mala opción si no conocía si todos los días iba a conectar.
La otra opción era una tarifa plana de 25 euros al mes con tráfico ilimitado (hasta 5 GB de transferencia la velocidad era la máxima de la red. A partir de 5 GB, la velocidad bajaba a 128KBps)
Para poder conectar a internet con mi Powerbook a través de un modem 3G necesitaba, obviamente, uno. Simyo ofertaba uno que además era teléfono por 69 €. Este modem es un Toshiba G450. Vi su precio en el mercado libre y salía por unos 30 euros más. Después de un par de días de meditación, decidí apuntarme a Simyo. Todo lo hice a través de internet, en su página web.
Después de terminar todo el proceso de registro, me notificaron que en 2 a 4 días recibiría por correo certificado mi modem y mi tarjeta SIM. Este registro fue realizado un miércoles y hasta el martes siguiente no recibía una llamada en mi teléfono móvil de la oficina de Correos de mi localidad preguntándome si iba a estar en casa porque me tenían que entregar un paquete de Simyo en persona. Yo les dije que trabajaba por las mañana y ellos contestaron que el miércoles recibiría el aviso de recogida en mi casa y que el jueves podría ir a recogerlo.
Dos detalles del proceso de registro que me gustaría comentar:
- Al registrate, te dan al opción de elegir el número de teléfono móvil que se te asignaría junto con la tarjeta SIM. Eliges 4 números que quieres que contenga el número completo y al apretar un botón te van dando sugerencias hasta que aceptas una de ellas.
- Ya que al darme de alta en Simyo también compraba un modem 3G, tuve que dar mi número de tarjeta de crédito para comprarlo y mi número de cuenta bancaria para domiciliar los recibos del gasto mensual.
Francamente, me encantó la manera de darme de alta. Todo muy fluido y no tuve ningún problema realizandolo desde un Mac. Además, al recibir a los pocos minutos un e-mail de confirmación del registro online, desde ese momento ya podía entrar en mi panel de control de usuario de Simyo, en donde se pueden ver los gastos telefónicos divididos en llamadas de voz, internet y mensajes.
Cuando el jueves vaya a recoger mi pedido a Correos, os prometo realizar una prueba exaustiva del funcionamiento de Simyo con un Powerbook. Estad atentos.






















