El 9 de octubre del 2008 compramos un robot de cocina marca Kenwood para cubrir la necesidad de parte del proceso de realización de tartas personalizadas. El modelo era el KM266.
Sobre el papel, tenía unas buenas características técnicas. Sobre todo los 900W de potencia y la cantidad de accesorios y utilidades a los que se podría aplicar este robot de cocina.
Después de 3 meses de uso, principalmente dedicado a la realización de masas de bizcocho y pasta americana, el robot de cocina ha muerto. En verdad, ha muerto parcialmente, porque ruido hace pero no giran los accesorios que se encajan en él. Lo más seguro es que algo de los engranajes de su interior ha debido de romperse.
Lo hemos llevado a Mediamarkt donde lo compramos y sólo nos queda esperar. Por lo menos está en garantía, pero el hecho que un aparato que ha costado 249 euros se haya estropeado a los 3 meses de utilización, no es una buena señal de su fiabilidad.
Esperemos que nos llamen pronto indicándonos que ya está arreglado. Realmente lo necesitamos…



