Continuamos con las gestiones con Simyo.
A día de hoy y a hora de ahora Simyo sigue sin arreglar la incidencia de que el número portado a Simyo aparezca en el panel de usuario de mi mujer. Es como si mi mujer no tuviera ningún teléfono portado.
Lo peor de todo es que cualquier persona puede llamar al teléfono portado menos los teléfonos con contrato con Simyo, ya que al parecer, para Simyo ese teléfono no existe. ¿Y adivináis quién tiene un teléfono con contrato con Simyo? Pues yo. Su propio marido no puede ni contactar con ella.
Esta mañana he probado a mandarles un e-mail desde su página web. A ver si leyéndolo nos hacen más caso porque por teléfono los locutores argentinos parece que no les importa nuestro problema.

