Debe ser cosa de los teclados, estos modernos y de teclas tan duras que se fabrican actualmente, pero me siento más cómo tecleando con las uñas cortas. Me molesta teclear con las uñas un pelín largas porque no consigo hacer contacto con la yema de los dedos, sino con el canto de las uñas.
Ahora está atravesando por mi cabeza la imagen de esas mujeres con uñas muy largas, pintadas, tecleando sus teclados, no sé cómo ni si lo harán bien, pero yo me quedo maravillado… Maravillado de que puedan ni siquiera acertar a la tecla correcta.
Quizás en los teclados de teclas de alta estatura sea posible, pero con los de Apple últimos, ni de suerte.

