Siguiendo la filosofía de limpieza en los e-mails que he venido realizando esta semana, hoy le ha tocado el turno a los programas de chat que suelo utilizar con frecuencia. Entre ellos está GTalk, Yahoo Messenger, MSN Messenger, iChat, Jabber y Skype.
No sé la situación que tenéis vosotros en relación al número de contactos en vuestros programas de mensajería, pero en mi caso me ha pasado como en el programa de correo: he acumulado demasiados contactos desde que comencé a utilizar internet. Además, muchos de ellos ya ni hablo con ellos, y otra mayor parte son ellos los que no hablan ya conmigo, y a estos de vez en cuando los saludo yo por cortesía.
Así que me encontraba en la situación de qué hacer con la lista de contactos. ¿Dejo unos sí y otros no? ¿Cómo los selecciono?
Al final la solución mejor ha sido la más radical: he eliminado a todos.
Lo bueno de los programas de mensajería es que aunque tú borres los contactos, los demás te siguen teniendo en su lista de contactos. Y si alguien quiere hablar contigo (y eso demostrará que realmente es una persona interesante para conservar), ese alguien sólo tendrá que seleccionarte entre su lista de contactos y comenzar una conversación. En ese momento a tí te saldrá un aviso de que alguien que no está en tu lista de contactos quiere hablar contigo. En ese momento le añades y ya está.
Es una manera de rehacer una lista de contactos de personas que realmente son tus amigos o que realmente te interesa conservar.
En esta técnica hay un problema: como la otra persona a la que borraste de tus contactos haga lo mismo que tú, al final nadie va a poder volver a contactar con el otro. Como último remedio siempre quedará la llamadita de teléfono o el mensaje de e-mail para volver a pedir su cuenta de mensajería.
Muchos pensareis: ¿por qué ahora se le ha ocurrido a este tío hacer esto? Pues simple y llanamente porque me he cansado de intentar conservar amistades que quizás por su parte ni les interese conservarme a mi como contacto o amistad.
No sabeis lo a gusto que me he quedado ahora viendo lo limpito que tengo los programas de mensajería. Es como empezar de cero una nueva vida sin el peso del pasado a mis espaldas.

