Ayer, actuando como un resorte tras leer un artículo en Gizmodo, eliminé mi cuenta en Facebook.
Realmente, no medité mucho mi decisión. Es como si ese artículo fuera un catalizador de una reacción en cadena que había estado latente esperando a la sustancia definitiva que lo hiciera explotar.
Si lo hubiera meditado, quizás ni lo hubiera hecho, pero más por vagancia y pereza que por otra cosa. Ahora me siento libre, con un peso menos encima.
Ya hacía mucho tiempo que entraba en Facebook como en piloto automático, de la misma manera que entro en las webs de los periódicos a leer noticias, esperando que haya alguna que me interese, o esperando que el mundo cambie para mejor, pero vana ilusión la mía. Lo mismo sucedía con Facebook, entraba por entrar, más por agradar a los demás que por agradarme a mi mismo; más por estar donde estaban los demás que por estar donde yo estuviera conmigo mismo…
Además, nunca he participado realmente, sólo leía de pasada las anotaciones de mis “amigos”, amigos y familiares, y comentaba con ánimo sarcástico muchas de sus alegrías y penas en sus Muros de las lamentaciones…
Antes de ayer, un día antes del Apocalipsis de mi Facebook, me propuse crear un grupo de uno de mis blogs, para incrementar su presencia e internet y para atraer nuevos visitantes. A los diez minutos lo dejaba asqueado por las grandes limitaciones de los grupos de Facebook.
Pero hoy, esta mañana y el resto de lo que me queda de vida, seré libre. Libre de tener que dar explicaciones a nadie en Facebook de porqué no pueden escribir en mi muro, porqué no pueden ver ciertas fotos, porqué no voy a un evento o porqué cualquier cosa que tenga que hacer por educación social… Y lo he hecho sin despedirme, sin dar explicaciones a nadie. Porque cuando hay que hacer algo, o lo haces o no lo haces, no valen medias tintas, sólo tintas negras, muy negras.
Y si alguien me busca, aquí estoy, viviendo mis experiencias, y compartiendo lo que quiera compartir: mi mundo, mi propia isla del que yo sólo soy el dueño…
Y si alguien me pregunta: “Do you have a facebook?“, yo diré: “No, yo tengo mi propia Experiencia Personal“.



