El Fiat Punto del año 2001 es uno de los coches más bonitos de los que me he comprado, pero tiene un fallo de diseño que no me termino de creer.
Si se te funde una bombilla de los faros delanteros, estás perdido si intentas cambiarlo tú mismo. Es prácticamente imposible. La primera vez que intenté cambiarlo, me llevé mi caja de herramientas, quité todo tipo de tornillos y tras dos horas mirando y remirando, desistí y lo volví a dejar todo como estaba. Terminé yendo a un taller oficial de Fiat donde me cambiaron la bombilla.
Lo mismo me sucedió hace unos días. Se me fundió la bombilla de la luz de cruce del faro izquierdo delantero. Tras la experiencia que tuve años atrás, fui directamente a otro concesionario oficial de Fiat. Esta vez, para poder cambiar la bombilla tuvieron que desmontar el parachoques delantero.
Según el jefe del taller, el faro izquierdo es el más complicado.
Pregunté sobre el Fiat Bravo, y me comentó que ese ya es posible cambiar la bombilla por uno mismo. Menos mal, porque espero que sea mi futuro coche.




















