A principios de año fui por primera vez a lavar el coche en la empresa Lavadero Avenida. Hoy a sido la segunda vez, y curiosamente también fue un día lluvioso como aquél.
Esta vez un compañero del trabajo fue tan amable de acompañarme con su coche para que no tuviera que volver andando al trabajo.
Al parecer hoy no tenían mucho trabajo ya que no había nadie, y según sus comentarios, llevaban una temporada flaqueando de clientes debido al tiempo tan malo que ha estado haciendo en Arganda del Rey.
Cuando fuí a recoger el coche andando desde mi lugar de trabajo, me cayó una fina granizada, pero fui precavido y llevaba un paraguas, por lo que demasiado no me mojé. Aunque mientras iba caminando pensaba que no estaba siendo el mejor día para haber dejado el coche a lavar.
Cuando llegué a LAvadero Avenida, me recibío la misma persona que me atendió: un hombre de acento sudamericano y muy dicharachero y simpático. Me comentó que me había quitado con un producto especial algunas marcas de pintura debidas a roces en la chapa del coche . Se lo agradecí. Miré el coche por dentro y por fuera y me lo había dejado impecable. Todo ello por los mismos 12 euros de siempre. Me lamenté en mis adentros por no haberme acordado de traer la tarjeta de fidelización. Otra vez sería.



