Hay días, unos más, otros menos, que me siento persona de pensamientos profundos.
Hoy atravesó mi cabeza un pensamiento del tipo: “¿qué haría si me dijeran que tengo una enfermedad terminal y me quedaran meses de vida?“. Ya lo sé, es un pensamiento tétrico, pero es un dilema de difícil solución.
Unos dirían que se dedicarían a disfrutar de la vida cuanto más mejor, sin límite y sin pausa. Este pensamiento me induce a pensar que sería egoísta, porque nada de lo que harías te lo llevarías a la otra vida si lo haces para ti mismo, es decir, si no dejara huella en la sociedad, en el mundo…
Trastabilllando en este pensar, surgió ante mi una frase lapidaria: “Quien muere sin haber vivido, ha muerto dos veces“. No sé si alguien lo dijo, o es original mía en este momento en concreto, pero no puedo quitármela de la cabeza. Aunque, ¿qué significa vivir? ¿Y si mueres y nadie sabe qué has muerto? ¿Entonces es como si no hubieras muerto, ni vivido, ni existido?


